
Este personaje, oscuro si los hay, nos regala hoy una nueva muestra de su habilidad para el mal, esta vez aplicada al comercio. Se trata de un caso de trafico de alimentos.
Galletitas, facturas, tortas son la base de su incipiente y lucrativo negocio.
La trama, simple, oficiar de mediador entre las superpoderosas chicas de cartografia y sus compañeros de Chilectra.
Que feo!!! Ofrecer a las chicas de abajo las galletitas que sus compañeros aportaron (que gustosamente ellos mismos hubieran ofrecido) para ganar los favores de las primeras y verse retribuido con golosinas y demas manjares.
Que feo!!! No compartir nunca con sus compañeros los beneficios de su comercio.
Que feo!!! Las pocas veces cuando es él el que trae algo para amenizar, no avisar a sus supuestas amigas de abajo.
Lo perdonamos porque es chico y porque lo queremos. Pero esperamos que su actitud cambie y este vil comercio sea depuesto.